Una pareja que no podía tener hijos decide consultar a un médico

9 de Febrero, 2009


Una pareja que no podía tener hijos decide consultar a un médico, el cual toma una determinación:

- Bien señores… Aquí no veo otra solución más que la inseminación artificial, así que - dirigiendose al marido- tome usted este bote y me trae mañana a las 8 una muestra de su esperma.

A la mañana siguiente entra el señor por la puerta de la consulta a la hora citada con el bote vacío en la mano y dice:

- Mire doctor… no ha podido ser, no ha habido manera…

El doctor pregunta:

- Cómo que no ha habido manera?? Pero… ¿Usted lo ha intentado?

A lo que el hombre contesta:

- ¿Que si lo he intentado? ¡¡Joder!! ¡Lo he intentado con la mano izquierda, con la mano derecha, mi mujer con las dos manos, mi vecina con la boca y hasta mi suegra con un trapo!
¡Pues nada!

¡Que no hemos conseguido abrir el maldito bote!


Juan y maría

9 de Febrero, 2009


Juan y María, dos jóvenes campesinos, paseaban por el campo. María le pregunta a Juan:
- Oye Juan, ¿cómo sabe el potro cuando la yegua quiere?
- Por el olor pues, María
Siguen caminando y a poco andar:
- Juan ¿Y cómo sabe el perro cuando la perra quiere?
- Ya te dije, María: ¡por el olor!
Más adelante, María vuelve a preguntar:
- ¿Cómo sabe el toro cuando la vaca quiere?
- Ya pu’s María, te lo he dicho: ¡por el olor!!
- Oye Juan, ¿tu eres maricón o estás resfriado?


Un recién casado sale de copas con los amigotes

9 de Febrero, 2009


Un recién casado sale de copas con los amigotes. El hombre le
promete a la mujer que estará de regreso antes de la medianoche pero, como
suele pasar, la fiesta se extiende, el individuo se agarra una borrachera
impresionante y le dan las tres de la madrugada entrando por la puerta de
su casa. Justo en ese momento, suenan tres campanadas en el reloj de pared
del salón. El hombre, temiendo que su mujer se despierte, imita las
campanadas, “dang, dang,…”, nueve veces más para que piense que son las
doce de la noche.
- “Me ha salido estupendamente. Seguro que ni se ha
enterado…”, piensa, y se mete en la cama.
A la mañana siguiente, la mujer le pregunta que a qué hora
llegó. Él le responde:
- “A las doce de la noche, mi amor”.
- “Ya, ya…”, responde la mujer. “Oye, Pepe, creo que vamos a
tener que comprar otro reloj para el salón…”.
- “¿Cómo que otro reloj?”, pregunta, extrañado, el marido.
- “Sí, es que este debe estar roto, ¿sabes?”.
- “¡Pero si da la hora perfectamente…!”.
- “¡Y tan perfectamente…! Anoche dio tres campanadas, hizo
una pausa, dio otras cuatro campanadas, se aclaró la voz con un carraspeo,
dio tres campanadas más, se tiró un pedo, dio las dos últimas y se partió
de risa…”.


Mama

9 de Febrero, 2009


Mama, Mama!. puedo usar minifaldas
No, ya te he dicho que no!
Ni pintarme la boca en publico?
No, ya te he dicho que no!
Ni ir con mi bolsita de coloretes a la escuela?
No, ya te he dicho que no!
Pero Mama si ya soy mayor de edad… tengo 21 años!
Esta bien haz lo que quieras, Alfredo